26 septiembre 2008

Me gustan las Harley.


Desde hace tiempo, participo en un foro motero, http://www.portalmotos.com/.
Durante mucho tiempo, ha sido un sitio agradable, donde poder intercambiar impresiones sobre motos, trafico, seguridad vial, tontadas y gracietas, chicas de tetas grandes y videos de macarras en moto.
He de reconocer, que con el trato, roce y tiempo, he hecho buenos amigos através de esta pagina. Algunos muy buenos.
Como en todos sitios, se han pasado épocas mejores y peores. Tiempos de hermandad y compañerismo hasta llegar a resultar empalagoso y sectario, y tiempos en los que por poner mal una coma o proponer una actividad colectiva podía suponer recibir una retahíla de insultos o terminar en la fosa cibernética.
Pero no es de esto de lo que quería escribir. Es sobre el desembarco HD que se produjo en su momento. Y sobre todo, de cómo nos cambia la forma de ver las cosas el saber leer, entender y respetar a los demás.
Reconozco y admito, que cuando se abrió un apartado especial Harley Davidson en el portal, como que me jodio bastante. Me gustan las custom, me gustan todas la motos, pero no hasta el punto de decantarme por ellas. Siempre, en motos de carretera, he tenido modelos “deportivillos” o cuasi”deportivillos”. Y Harley para mi, era símbolo inequívoco de moto mala, que perdía tuercas, aceite y piezas por cientos en pocos kilómetros.
A medida que he ido leyendo post de los participantes del foro Harley, he ido descubriendo como entender este pequeño/gran reducto dentro del mundo motero.
Como con todos los moteros pasa, hay fanfarrones, chulos, pijos ignorantes, pijos listos, rockers de toda la vida, apasionados por el mundo yanqui y moteros del tres al cuarto.
Pero hay también un grupo amplio de moteros auténticos, de los que se informan, de los que ayudan, de los que además de defender y alzar a los cielos la marca de sus amores, también disfrutan con el resto de motocicletas, y no tienen problemas en apreciar otro tipo de motos y marcas, así como reconocer y apreciar al resto del panorama motero.
Y ¿a que viene todo esto? Pues que gracias a este grupo de moteros, me molan las motos custom, y mas en concreto las Harley Davidson.
Parece una gilipollez, pero desde hace mas de un año, lo primero que hago al llegar al trabajo y tras encender el ordenador, es ver las ofertas que hay de modelos de segunda mano. No se bien que busco, nada en concreto. En especial me condiciona mucho el precio. Como todos busco esa ganga que no se si llegará. Ya me han quitado un par de ellas de las manos.
He de reconocer que no solo busco en Harley, también Triumph. Bonneville y derivados. Japos de los 70 y 80s. Los que me conocen, saben que ese tipo de moto clásica es el que me gusta de siempre. De hecho tengo una japo en el garaje que será clásica en un quinquenio. Pero eso es otro tema, el del manoseo directo sobre la moto que me puedo permitir desde que tengo el garaje en casa, y que antes no podía hacer. Añoranzas de tiempos mozos, cuando destripabas un dos tiempos en la acera de tu calle, con los colegas compartiendo un Celtas o Bisonte.
Bueno, pues eso. Que me gustan las Harley. Para los que no lo sabían.


(La fotillo la he sacado del foro HD de Portalmotos. Tengo muchas fotos guardadas, de motos que me gustan)

24 septiembre 2008

El dolor de una perdida.


El pasado lunes, fué un día un poco raro. Por llamarlo de alguna forma.
Nada mas llegar a la oficina, me cuentan que una compañera, con la que he trabajado durante tres años y que llevaba con nosotros mas de diez, ha fallecido en un accidente de trafico.
La verdad, estamos acostumbrados a oirlo todos los días, en la radio, en la televisión, en la prensa, y sigue impactandome, pero sentirlo tan de cerca, me dejó dolido.
Al poco rato, recibimos mas noticias. El accidente habia sido en moto. No se sabe bien si por culpa del aire, por un despiste o por un fallo mecanico, pero el caso es que en plena autovia, Isidro perdió el control de su Goldwing y Beatriz perdió la vida contra un guardarrail. Y yo no sabia siquiera que era motera. Me dolió.

Ayer fué el entierro. Su padre, con quien he trabajado directamente durante mas de 20 años, destrozado. Su madre, su hermana. Nadie de los que estabamos alli nos lo creiamos del todo.
Isidro, en el hospital, grave pero se recupera. No se que pasará por su cabeza.
Sus hijos, les deseo lo mejor.
Sus padres, no lo superarán, pero hay mucho por lo que seguir.


Beatriz, como alguien que te queria bien dijo en una ocasión, eras la bondad personificada.

Buena ruta, Beatriz.
Vs al cielo por ti.

02 septiembre 2008

Harley Triumphson ?


A Brian Laine, un norte americano amante de las motocicletas clasicas, le encanta la idea Low & long típica de las Harley Sportster, así que cuando encontró la oportunidad, compro un modelo del 2004, el XR1200R en concreto.

Pero Laine ya tenia decidido que, para que este modelo encajara dentro de su colección de motocicletas británicas, debería sufrir ligeros cambios.

Y así lo hizo. El resultado es una bella motocicleta que el ha denominado GB1200R.
La motocicleta mantiene toda su base. Parte ciclo, chasis y mecánica no han sido modificadas, salvo en pequeños retoques para mejorar el aspecto “británico” que se buscaba.
Así, el deposito de combustible ha sido cambiado por uno procedente de una Honda CB500T y el asiento por uno de una antigua Hércules Wankel. Con estos cambios y un color típico British Racing Green, la moto cambiaba prácticamente de aspecto, aun manteniendo el chasis en negro y muchos de los cromados de origen. En la trasera, se ha añadido un pequeño porta equipajes.
Poco después decidió nuevos cambios. El guardabarros delantero es una reproducción hecha a mano en acero inoxidable, que Laine fabricó al mas puro estilo Triumph Bonneville de los 60’s.
También le llegó el turno al filtro de aire, cambiando el original por otro de fabricación propia, que deja un evidente mejor “ruido” de admisión del motor.
También el faro. Uno grande, cromado, al mas puro estilo ingles, montado sobre unos viejos soportes de Kawasaki.
Y ya por último, el escape, el cual ha sido reconstruido en un dos en uno. Fabricado por Laine, modificando un escape Paughco, hace que el motor respire mejor, con una mejor respuesta de potencia.

Laine, presento la motocicleta ya modificada en el Old Snohomish Motorcycle Show de Washintong, el pasado mes de mayo, donde consiguió un 3er. Puesto.
Buena y sencilla idea. Y bonita motocicleta!!!

27 agosto 2008

ACE CAFÉ LONDON

La edad de oro del motociclismo británico, en cuanto a afición y popularidad, llegó a su cumbre durante los últimos años de la década de los cincuenta y primeros sesenta, cuando marcas como Norton, Triumph o B.S.A. eran el referente obligado en todo el mundo. Miles de motocicletas se vendían gracias a los éxitos deportivos de modelos míticos como Manx, Bonneville o Gold Star, y circulaban por las húmedas carreteras del Reino Unido luciendo sus cromados con orgullo. Los aficionados acudían en peregrinación anual a la cita inexcusable del Tourist Trophy en la Isla de Man (entonces prueba puntuable para el Campeonato del Mundo de Velocidad) para contemplar -in situ- las habilidades de los ídolos del momento sobre el infernal circuito; Duke, Hailwood, Agostini, eran mitos de los que después se hablaba y comentaba en los círculos motoristas. Y fueron curiosamente los más jóvenes de aquellos aficionados los que impulsaron una estética nueva, una manera diferente de entender el motociclismo que rompía con las atildadas costumbres de la sociedad británica de posguerra. Se les denominó Rockers , puesto que el Rock & Roll era la sintonía diferente de una generación nueva, rebelde como casi todas. Y aquellos Rockers se reunían en los cafés de carretera, ya que la peculiar idiosincrasia de los pubs ingleses hacía muy dificil compaginar los estrictos horarios y precios con las apetencias y actividades de los motoristas de entonces.

Los cafés de carretera se situaban en las afueras de las grandes ciudades, Londres, Manchester o Birmingham, y servían como parada obligatoria para los camioneros (en gran número siempre en toda Gran Bretaña, pero que en los años cincuenta y sesenta eran legión). En estos establecimientos sólo se permitía la venta de café, té, y comidas (el consumo de alcohol en público quedaba restringido a los pubs), además su horario era muy amplio, llegando la mayoría a estar abiertos durante toda la noche; así no era de extrañar que las incipientes circunvalaciones de las grandes ciudades tuvieran varios cafés que se utilizaban como lugar de encuentro de todos los rockers de la época, relegando a los camioneros a puntos más alejados de los epicentros urbanos. Se crearon cafés exclusivos para motoristas con curiosos nombres como "The Busy Bee", "Nightingale" o "Johnson´s", pero el que reunía a un mayor número de aficionados era sin duda el Ace Café de la North Circular Road (especie de primitiva M-30 de Londres.

Allí se daban cita cientos de rockers, y el espacioso parking se convertía a diario en un exótico salón de la motocicleta al aire libre. Bajo sus neones relucían los cromados de las café-racers (preparaciones deportivas) y los brillos satinados del cuero negro se entreveraban con los aromas del café, el té y los lubricantes Castrol, creando una estampa clásica del más genuino motociclismo "Made in England".
El masculino y musculoso sonido de las bicilíndricas británicas se mezclaba asimismo con el insustituible Rock & Roll de la época, con "el rey" Elvis y su corte de aulladores; Gene Vincent, Eddie Cochran o Jerry Lee Lewis. Y allí se escenificaba toda la parafernalia de piques entre seguidores de Norton, Triumph, Velocette o B.S.A. con sus consiguientes derrapadas, adelantamientos por el "wrong side", contusiones y bajas inevitables sobre el resbaladizo asfalto londinense. Era legendaria la apuesta sobre quién iría hasta el roundabout mientras sonaba un hit de Jerry Lee y regresaba a la explanada del café antes de que el Killer de Louisiana hubiera terminado de sacar notas incendiarias de su piano en "Great Balls of Fire", por ejemplo. Allí aparcaban motoristas solitarios en busca de acción y los clubs más preeminentes y numerosos de la escena rockera, como el Club 59, cuyo presidente de honor no era otro que el reverendo padre Bill Shergold, a la sazón párroco de Paddington, otra excentricidad británica, cómo no. Su amplio salón y los alrededores sirvieron asimismo como escenario natural para la filmación en 1963 de la película "The Leather Boys" de Sidney J. Furie, donde en un contrastado blanco y negro discurría la acción entre acelerones de Triumph Bonneville, amores desgraciados y té con leche. Aunque todo ese ambiente brumosamente inglés, de brillos metálicos y rock & roll en estado puro, fue marchitándose a medida que la década llamada prodigiosa insuflaba a velocidad vertiginosa nuevas modas y modos. La psicodelia, el Swingin London, los Hippies y otras tendencias más insanas transformaron los gustos y las actividades de las generaciones más jóvenes y pujantes. La consecuencia fue que los cafés se fueron quedando vacíos de motoristas, los negocios se arruinaron y a finales del año 1969 el Ace Café cerró sus puertas y el local finalmente se traspasó.

Pero con el resurgir en los años ochenta de la afición de raigambre anglosajona sobre las motocicletas antiguas y las mecánicas de lustre en general, era cuestión de tiempo el que se intentara revivir el espíritu de la época en alguno de aquellos lugares. Y ya a mediados de los años noventa se convocaron reuniones de motos clásicas en los alrededores de lo que había sido el mítico Ace Café, y que en aquellos momentos no era más que un semiabandonado almacén de neumáticos. Al calor de un ímpetu infatigable y superando los obstáculos sin desaliento, Mark Wilsmore, (el factótum de la reapertura) se hizo con el traspaso del local y gracias a las ayudas de algunos sponsors, como la revista especializada Classic Bike, entre otros, y a la comprensión de las autoridades municipales, que en este caso entendieron la rehabilitación de un inmueble histórico, consiguió llevar a término las obras de reconstrucción fidedigna del edificio original, respetando la característica arquitectura racionalista de los años treinta. Y ha logrado un gran éxito en la reapertura oficial del nuevo Ace Café-London que se celebró los días 8 y 9 del pasado mes de septiembre-2001. Allí se dieron cita durante el fín de semana cerca de 30.000 aficionados procedentes de todo el mundo. Y se pudieron admirar joyas rescatadas de cientos de garajes; Café-Racers de alta cuna, Triton, Gold Stars, Velocette "Thruxton", Vincent "Black Shadow", humildes B.S.A. monocilíndricas de posguerra, Ducatis de última generación o "Streetfighters" de exótico diseño. Todo un universo motociclista al servicio de la vista, el oido y hasta el olfato del buen aficionado. Allí se congregaron viejos rockers, supervivientes de las aventuras de los años sesenta con su maquinaria de entonces, y jóvenes que aún no habían nacido pero que recogen el testigo de la afición hacia las dos ruedas y hasta algún club de mods con sus "secadores de pelo", Vespas y Lambrettas plagadas de espejos, en camaradería de bromas sobre las batallas, más legendarias que cruentas, entre las facciones rivales de rockers y mods en las playas de Brighton o Hastings.

Y allí se celebran en la actualidad eventos relacionados con el mundo de las dos ruedas: reuniones de marcas actuales o ya desaparecidas, de modelos, homenajes a pilotos, presentaciones de libros, revistas, concentraciones de clubs, conciertos de rock&roll, audiciones de "oldies", también cuenta con una tienda anexa de artículos para el motorista con cierto aire retro o sencillamente sirve como punto de partida para una excursión de sábado o para entrar en calor con un té humeante, o despacharse un "fish & chips", o incluso para tomarse una pinta de cerveza, porque ahora si tienen licencia. En fin, es un lugar de obligada parada para todo el que sienta cercano el espíritu motorista más primigenio, sin distinción de edad o tendencia. Lo dicho, todo aquel que viaje a Londres y sienta embriaguez con los aromas de la gasolina con ricino no debe dejar de acudir a la llamada del Ace-Café (North Circular Road, Stonebridge, London NW10 7UD - http://www.ace-cafe-london.com/)

05 mayo 2008

El puto camión de Jaime.


No se que tiene, pero me vuelve loco el puñetero camión de Jimmy Shine.

Desde que lo ví por primera vez, ya me llamó la atención. Puede que sea por que se parece bastante al antiguo camión de mi abuelo, el que tenia Rufino antes del Ebro. Un Ford del 37 tenian. Aunque este es del 34. Pero cuando lo vi en la televisión hace unos meses, en un capitulo de la mierda de serie que hizo el tal Shine hace un par de años, me quedé loco.

Ver como lo desmontaban, como retocaban cada una de sus piezas hasta dejarlo exactamente igual que estaba pero mejor, me pareció un sueño que no pensaba haber visto hecho nunca.

Ya solo me falta verlo en directo. Y eso si que no va ha poder ser.

Primero por que supone ir a California, cosa que no entra en mis planes de momento.

Y segundo por que Jimmy fijo que lo tiene a buen recaudo, y debe dar tickets a 20 pavos, solo para mirarlo desde lejos.

Bueno, otra vez será.

De momento, os dejo un enlace, donde podeis ver algunas fotillos del bicho, y otras cosillas que ha hecho Jaime en sus ratos libres.



14 abril 2008

Menos mal.

Pues nada.
Como algunos sabéis, tenia una comida de amigos este fin de semana a las afueras de Pucela.

Tenía mis dudas, acerca de la asistencia de algún lunar oscuro, al cual no me apetecía lo mas mínimo ver.
Ya me había pasado en la Ruta del Frío, cuando se presentó don Listo con su amada.
Pero, esta vez, no estaba dispuesto a aguantarlo. Si venia el lunar, me piraba sin dar mas explicaciones.

Al final, casi lloro al encontrarme con gente que no sabía que iban. Hacia casi dos años que no veía en persona a algunos de ell@s.

Me reí un montón, con chistes, payasadas, las carreras, Pedrosa, Lorenzo y la madre que los parió a todos.

Espero que se pueda repetir pronto.
Lo deseo.

10 abril 2008

Importante para mi.


Esto me ocurrió el verano pasado.

La verdad es que no fué nada agradable, pero si importante para mi. Por eso lo traslado a este blog. Lo tenia en el anterior que tenia abierto, y no quiero perderlo.


Reponiendome. (Como el mono vence al grillo)
Creo que voy reponiendome.
Desde hace ya unas cuantas semanas, no cogia la moto. Estaba acojonado.
La semana de vacaciones, ademas, ha sido el pretexto perfecto para no tocarla.
Desde el día que ví a mi amigo Gus, caer y golpear con el asfalto, dar un par de veces contra el guardarrail, y al avalanzarme sobre el, ver que estaba inconsciente, no he tenido ganas de coger la moto.
Reconozco que el viaje de vuelta a Madrid, desde Cotos hasta La Paz, puede que sea mi ruina en puntos de carnet y tela marinera, por que lo hice en poco mas de 40 minutos. Pero tenia que saber que habia pasado con Gus. La angustia por los peligros era inferior a la que sentia por mi amigo.
Cuando llegué por la tarde a casa, aparqué la moto en el garaje, la puse sobre el soporte trasero, la pase un paño para quitar los mosquitos y el polvo del día, y la tapé con la funda. "Hasta luego", le dije. Pero dentro de mi, pensaba que tambien podia haberla dicho "Hasta mañana, o pasado, o al mes que viene, ......". Desde luego no tenia ninguna gana maldita de montar mas en moto.
Hablar un par de días despues con Gus, fué reconfortante. La familia te dice que va mejor, que está bien, pero hasta que no hablas con el, no quedas tranquilo.
Gus ademas, está animado, con ganas de recuperarse y volver a montar en su preciosa BMW, despues de que pase por el "quirofano", claro está, por que la pobre quedo un pelin maltrecha.
Pasan los días, y cada vez miro con mas nostalgia el casco sobre el armario de la entrada. Al garaje no he pasado.
Justo el viernes antes de irme de vacaciones, se jode el coche. No la cojo. Bajo al trabajo en bus y alquilo un coche para irme de vacaciones.
Veo muchas motos por el camino. Muchas motos en la costa. Mucho gilito en chanclas, con manos desnudas y cascos quitamultas.
- Soy gilipollas.
Ayer he vuelto a casa. Aparcar el coche, sacar los trastos, tomarme una cerveza que venia seco y fuí al garaje.
Hoy la he cogido. Un poco raro al principio. Gasolinera, deposito lleno, presión de los neumaticos, dos veces por si acaso, y bajada del puertillo que hay desde mi casa hasta el trabajo.
Ganó el mono.
(La de arriba, mi jacapaca, hace unos cuantos años.)

08 abril 2008

Dudas existenciales.


Tengo una gran duda. Tal vez existencial, que dirían algunos.
Me he comprometido para una kedada, pero cada vez me apetece menos asistir. No por que no tenga ganas de ver a algunos queridos y viejos amigos, si no por que también coincidiré con otros nada queridos y otros considerados viejos desencuentros.
Me explico en lo posible.
La gran mayoría de las personas con las que voy a comer, me agradan, siento amistad por ellas, con algunos incluso tengo cierta complicidad. Lo que yo definiría amistad de la buena.
Pero creo que se han ido añadiendo otras personas por las que no siento esa afinidad. En algunas es solo indiferencia, ni me importa ni deja de importarme. Pero me dá en la nariz que se va a presentar alguien con quien es realmente enemistad lo que siento hacía ella.
Nunca he soportado a las personas prepotentes. Nunca he soportado a las personas con doble "cara". Y tampoco he soportado a los que giran según el viento les "llame" con mas fuerza.
Y esas personas, las que no aguanto, son como el que posiblemente estará sentado en esa mesa casi perfecta.
Ya veremos como termina esto. Asistiré por aquello de mi compromiso con los que me importan.
Pero es posible que no sea una comida de hermandad, como estaba previsto.
Seguro.
Pd. Me encanta la fotillo de arriba.
Pd 2. Juanillo, capullo, me debes una y lo sabes.